Dov Bikas, cómo un hippie descubrió el amor de Dios Padre

El padre de Dov solía beber demasiado, tratando de evadir los recuerdos de sus familiares que perecieron durante el Holocausto. Dov mismo se volvió un adicto a las drogas, pero fue liberado después que llegó a conocer a Yeshúa como su Mesías. Vea este impresionante testimonio. “Cómo un hippie descubrió el amor de Dios Padre.”

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Las personas en Holanda piensan que Israel es una tierra santa, pero no es tan santa. Nos encontramos ahora en el centro de Tel Aviv, uno de los lugares más miserables en Israel. Hay muchos refugiados, prostitutas, drogadictos. Yo quiero mostrarles este lugar, porque hace 25 años un holandés, John Pex, compartió el Evangelio conmigo. Sin él, yo probablemente habría terminado mi vida aquí, en esta área. Así que se puede decir que Jesús realmente salvó mi vida, físicamente, pero también espiritualmente. Shalom. Mi nombre es Boris Dov Bikas, tengo 52 años. Nací en Lituania, en la antigua Unión Soviética. Mi trasfondo es muy Judío. Se puede decir que mis padres son sobrevivientes del Holocausto. La mayor parte de la familia de mi padre fueron asesinados por los Nazis. Cuando yo tenía 12 años, inmigramos a Israel. Mi padre era Sionista. Cuando llegamos a Israel, la vida no fue fácil para mis padres. Trabajaban muchas horas. Así que yo crecí en la calle, con mis amigos. Empezamos a fumar cigarillos, a consumir alcohol. Más tarde también drogas, como el hachís. Mi concepto de la vida era sólo buscar diversión, sin hacer nada. Mi pensamiento estaba completamente confundido, totalmente equivocado. Así que realmente nunca estudié, nunca trabajé. Yo era una especie de hippie. Fui al ejército durante tres años, cuando tenía 21 años terminé el ejército. Continué viviendo el mismo tipo de vida. Vacío. Cuando tenía 25 años vivía en Eilat, con mi hermano. Y entonces un día conocí a un holandés, su nombre es John Pex. Él me hablaba de su fe en Jesús. Me gustaba, él era un tipo muy agradable. Pero en el ambiente donde yo crecí, solíamos odiar a los gentiles y a los cristianos, por causa del Holocausto. Yo estaba muy en contra de la Biblia. Es interesante, yo no sabía que la Biblia Cristiana es en realidad una traducción del Tanaj Judío. La mayoría de los Israelíes tampoco lo saben. La mayor parte de los Israelíes piensan que la Biblia Cristiana es algo así como el Corán. Hay un albergue juvenil Cristiano, administrado por John Pex, se llama The Shelter (El Refugio). Comencé a visitar ese lugar. Me gustaba el lugar. Me gustaron los jóvenes, especialmente los creyentes. Yo podía ver que ellos eran felices sin beber, ni fumar. Ví que ellos tenían algún significado en la vida. Ellos tenían algo que yo no tenía en ese tiempo. Pero aún así, como Judío fue muy difícil para mí. Ellos me invitaron a estudios bíblicos. Todos los días tenían estudios bíblicos allí. Cuando los estudios bíblicos comenzaban, yo solía abandonar el lugar. Un día, en la estantería me encontré con un libro en Hebreo. Yo no lo sabía, pero era un libro acerca de Yeshúa. Yo pensé que sólo era una historia. Yo no sabía que en realidad eran los cuatro Evangelios en language moderno. Yo pensé que sólo era un libro, porque yo no podía sostener una Biblia en mis manos. Recuerdo que una vez alguien me dio una Biblia en la playa, La tiré a la basura. Así que este libro, yo no sabía que era el Nuevo Testamento, por eso comencé a leerlo. Recuerdo cuando llegué al capítulo 5 de Mateo, al Sermón del Monte, y comencé a leerlo. Primeramente, entendí que hombres como nosotros no podrían decir palabras tan especiales. Yo podía ver y sentir que Jesús era algo de lo alto, alguien muy especial. Mientras que leía el Sermón del Monte, mi vida comenzó a cambiar. Primero que nada, sentí que soy amado. Creo que esto faltaba en mi vida entera. Me sentí especialmente emocionado cuando leí las palabras de Jesús, donde llamaba a Dios su Padre. Algo sucedió en mi corazón cuando entendí que Dios es también mi Padre. Y también sentí una paz muy especial en mi corazón, que nunca tuve antes. Yo estaba tan deprimido, incluso pensando en cometer suicidio. Yo sólo tenía 25 años de edad. Y entonces yo leía y re-leía los mismos versículos, los mismos capítulos. Comencé a percibir que mi vida estaba cambiando de forma sobrenatural. Simplemente dejé de fumar cigarrillos, de consumir alcohol y hachís. Creo que el cambio sucedió en una semana. Dejé de usar el pelo tan largo, yo parecía un hippie. Me corté el pelo, tiré toda esa ropa, de la cual estaba tan orgulloso. Muchas otras cosas buenas pasaron en mi vida. Hasta ese tiempo, yo odiaba a las personas. Yo sólo gustaba de mis amigos, y odiaba a todo el resto de la gente. Después que Jesús entró en mi vida, comencé a amar a otras personas. También la relación con mis padres cambió por completo.