Karl DeSouza, un Judío Pakistaní encontró a Jesús

“¿Hay judíos en Pakistán?!” Normalmente recibo esta reacción cuando le digo a las personas que nací en Karachi, Paquistán. Mi padre era católico, de origen goaño (Goa es una provincia occidental de la India), y mi madre viene de la comunidad judía Bene-Israel en India/Pakistán. Cuando yo tenía alrededor de cuatro años, nos mudamos a Quebec, Canadá.

Buscando la ‘verdadera religión’

Mi mamá se consideraba a sí misma Judía y, aunque tenía a Jesús en alta estima, nunca se convirtió al catolicismo. Un domingo, papá nos matriculó a mi hermano ya mí en la escuela dominical de una iglesia protestante para que aprendiéramos más sobre la Biblia. Aunque no fui criado típicamente judío, sabía que tenía raíces judías, especialmente cuando nuestra familia visitaba a nuestros parientes en Israel. A los 16 años, dejé de asistir a la iglesia para ir en busca de la “verdadera religión”.

Durante mi último año en la universidad, me deparé con un programa de televisión que se centraba en las profecías y en la segunda venida de Jesús, y que exhortaba a los oyentes a recibir a Jesús como su Salvador. Mis amigos y yo conversamos acerca de este programa y, como resultado, un amigo me invitó a la iglesia. Finalmente fui, aunque con un poco de vacilación. Entonces, ¡escuché la música! Esta hablaba de la esperanza y la seguridad que vienen de Dios, cosas que yo no tenía. Además, la forma en que la congregación cantaba me sorprendió, ellos cantaban como si realmente tuvieran esta esperanza y seguridad.

Jesús, el Mesías Judío

Entonces, el pastor habló acerca de Abraham, y de cuando este ató a Isaac, en Génesis 22. Él comparó esto con Dios, que dio a su único Hijo como sacrificio por nosotros. Era como si mi mente estuviera abierta, y pude entender todo. Mis cargas me fueron quitadas y tuve paz, porque sabía que todo lo dicho acerca de Jesús durante ese servicio era cierto. Mi familia no entendía lo que me había sucedido, pero reconocieron que yo estaba diferente.
Cuanto más estudios bíblicos escuchaba, más sentido cobraba todo aquello para mí. Especialmente, durante un sermón acerca de Isaías 53, fue como si pudiera entender las cosas como nunca antes.
El hecho de conocer a Jesús me hizo estar aún más entusiasmado acerca de mi propia herencia judía. Me matriculé en un seminario bíblico, de manera de poder prepararme para servir a Dios con mi vida. Sin embargo, justo antes de mi primer semestre en el seminario, mi fe en Jesús fue golpeada por parte de un rabino ‘anti-misionero’, quien me daba clases de Hebreo. Sin embargo, rogué al Dios de Abraham, Isaac y Jacob que me mostrara la verdad acerca de Jesús, y que me mostrara si el Nuevo Testamento viene verdaderamente de Él. Dios respondió mis oraciones y preguntas, curó mi fe y aplastó mis dudas, confirmando que Jesús es Su Mesías, el Mesías judío, y que el Nuevo Testamento es verdadero.

Perdón y esperanza segura

Me gradué de la Universidad Concordia en Montreal, con una licenciatura en Física Teórica, y más tarde recibí una Maestría en Divinidad del Seminario Teológico del Patrimonio en Cambridge, Ontario, Canadá. Toda mi familia ha recibido al Mesías. Dios también me ha bendecido con una hermosa esposa, Kristen, y tres hijos, Elizabeth, Natanael y Abigail. Mi anhelo es contarle a mi pueblo judío y al mundo entero acerca del Mesías Jesús y de Su amor. Él me cambió para siempre. Sé que estoy perdonado y tengo una esperanza segura, basada en lo que hizo Jesús. Él es Alguien que vale la pena compartir.